viernes, 7 de agosto de 2009

Jugar a dejar de ser mendigo, un éxito en la web

Recoger chatarra, robar o pedir limosna son opciones en Mendigogame, el juego online gratuito en el que el usuario lucha por convertirse en el mejor "sintecho". En una versión regional, Buenos Aires sería un escenario

"Teníamos pensado desde hacía tiempo lanzarnos al mercado español porque, en el sector de los juegos por internet, el mercado hispanohablante es muy fuerte", explicó a EFE Janina Vernal, portavoz de la empresa creadora alemana del juego, Farbflut Entertainment.

El formato pionero, Pennergame, nació hace dos años con la idea de que el jugador recorra las calles de Hamburgo (oeste de Alemania), con su álter ego mendigo, tratando de progresar en la escala social, usando todo tipo de trucos.

Los fundadores de la empresa, Niels Wildung y Marius Follert, que tenían por entonces 18 años, habían pensado diseñar un juego para sus amigos, a modo de pasatiempo, y decidieron que la acción tuviera lugar en su ciudad natal.

A Hamburgo le sucedieron otros escenarios como Londres, París y Varsovia, pero el verdadero éxito llegó con la segunda edición alemana, con Berlín como protagonista. En la primera semana de funcionamiento se habían apuntado ya más de 300.000 personas a la aventura de recorrer virtualmente la capital alemana.

A día de hoy, con casi dos millones de usuarios registrados, se ha convertido en uno de los primeros juegos online del país.

"Ahora te has convertido en un mendigo sin talento, asiduo a la Cuesta de la Vega y que no sabe leer ni escribir. Hablar tampoco se te da bien. Pero ya estás harto de tanta miseria: lo que quieres es hacerte rico". Con estas palabras recibe al usuario la página de inicio de "Mendigogame", que abre la puerta a la aventura callejera.

Tan sólo hay que elegir un nombre de mendigo y facilitar una dirección de correo electrónico y una contraseña; eso basta para elaborar el perfil personal en el que se irán registrando, a medida que avanza el juego, todos los progresos, el dinero que se consigue acumular, el nivel de aseo y hasta el índice de alcoholismo.

Se trata de un nuevo concepto de juego de simulación por internet, ya que se basa en una realidad social, al tiempo que combina el ocio con las múltiples posibilidades de comunicación que ofrecen las redes sociales.

Se puede escoger entre 24 tipos distintos de armas, 22 modelos de vivienda, 8 lugares de gorroneo, y 23 técnicas de defensa para las luchas de bandas.

"En la versión española hemos hecho un esfuerzo enorme por adaptar el juego al ambiente madrileño", insistió Vernal.

Así, las clásicas hamburguesas alemanas han sido sustituidas por los castizos bocatas de lomo, la cerveza por el calimocho y el vodka por whisky de la marca "dyc", además de los escenarios de la ciudad.

El jugador tiene además que elegir a un animal como mascota para que le acompañe en su aventura; lo que puede empezar como un simple pececito, puede llegar a convertirse en un toro, si consigue ascender al máximo escalafón.

La única norma es que todo el que desee participar debe hablar español, independientemente de su nacionalidad.

Según las estadísticas contenidas en la misma página web, ya hay 411 jugadores registrados, que han gorroneado en total alrededor de 44.000 euros, se han bebido 5.000 calimochos y han comido 92 bocadillos de lomo, tan sólo dos días después de que el juego esté disponible en la red.

Su fama se extiende a gran velocidad, pero eso sí, mediante la vieja técnica del "boca a boca", a través de los foros y blogs, ya que la empresa no invierte en campañas de publicidad.

Pero no todo son buenas críticas, pues el "Pennergame" de Hamburgo fue tachado de mal gusto e incluso se intentó su prohibición, con lo que la firma se vio obligada a incluir una nueva cláusula en esa versión del juego, que prohíbe a los personajes consumir alcohol entre las 06:00 y las 22:00 horas.

Por el momento, ese capítulo ha quedado atrás y Farbflut Entertainment prepara dos nuevas versiones de su criatura, una para Moscú y otra para Estambul, y a la vista del éxito que pueda tener la edición española, también se plantea lanzar una versión latinoamericana, que tenga lugar en México DF o Buenos Aires.

FUENTE: INFOBAE.COM