jueves, 27 de agosto de 2009

Siete pecados de Windows (y uno de la FSF)

Windows 7 Sins
La Free Software Foundation está promoviendo una campaña contra Microsoft y su software privativo, llamada “Windows 7 Sins”. En ella detallan los males que representa utilizar el software cerrado de Microsoft, y critican las estrategias comerciales de la compañía. Pero, curiosamente, en su web la FSF comete uno de los fallos que tanto critica.

En la educación, la FSF critica que a la mayoría de los niños se les enseña a manejar ordenadores con Windows, gracias a las presiones que la compañía ejerce contra las administraciones públicas. En este sentido, estoy de acuerdo que cerrarse a un sistema es negativo, pero considero que los alumnos deberían tener acceso a todas las alternativas, y no sólo a las libres.

En cuanto a privacidad, se echa en cara que programas como Windows Genuine Advantage inspeccionan los contenidos de los discos duros de los usuarios, y los transmiten a Microsoft. Además, hay que aceptar esta política abusiva para usar Windows.

Las conductas monopolísticas de Microsoft son el tercer pecado, en concreto, por la presión sobre los fabricantes de hardware para que casi cualquier PC a la venta venga con Windows preinstalado. Ahí no puedo estar de acuerdo, preferiría un PC incluso sin sistema operativo, sin con eso me ahorro unos euros.

El cuarto, “cierre”, es la política de obligar a actualizar retirando el soporte sobre versiones antiguas de Windows u Office, y por inflar los requisitos de hardware. Instalar una versión ligera de Linux en una máquina antigua es una de las formas más simples de reciclarla.

El abuso de los estándares, tratando de bloquear la estandarización de formatos abiertos, como OpenDocument, es otro motivo esgrimido por la FSF, que llega a acusar a Microsoft de llegar al soborno para influir en el proceso.

El gran error de Vista, el DRM, es desde luego un buen motivo para huir de Microsoft. Los acuerdos con la NBC, por ejemplo, impiden que los usuarios de Windows graben programas de televisión, pese a que es totalmente legal. Y además relentizan el sistema para poder recortar funcionalidades al usuario.

El último es poner en riesgo la seguridad de los usuarios, por la larga historia de vulnerabilidades, o la facilidad para la expansión de virus. Esto, unido al código cerrado, causan que el usuario depende de que Microsoft decida parchear el sistema. No siempre son lo suficientemente diligentes.

Copyrght de la web Windows 7 Sins de la Free Software Foundation

Pero la FSF no predica con el ejemplo con esta campaña. Si dicen que “sistemas operativos libres como GNU/Linux pueden realizar las mismas tareas que Windows, pero animan a los usuarios a compartir, modificar y estudiar el código”, la web de la campaña tiene una licencia Creative Commons que impide crear obras derivadas. Vaya, ¿dónde queda eso de “animar a modificar”?

Si bien las críticas de la FSF son válidas, aunque algo manidas, lo primero que debería hacer es cumplir sus propios principios. Porque es una licencia válida, tanto como otra cualquiera, pero va en contra de todo lo que promulgan Stallman y la propia FSF.

Vía | CNet News
Sitio oficial | Windows 7 Sins