sábado, 22 de agosto de 2009

Apple contesta a la FCC sobre el caso Google Voice

Google, Apple y AT&T

A principios de mes la Comisión Federal de Telecomunicaciones (FCC) mandó sendas cartas a Apple/AT&T/Google sobre el rechazo de la AppStore de las aplicaciones relacionadas con Google Voice, y sorprendentemente Apple ha sido la primera en contestar y además, de manera pública. En su sitio web ha publicado una carta/nota de prensa en la que responde a esas preguntas sin tapujos, directa y firmemente.

Para empezar, esto en sí ya es un miniputo para Apple, ya que todos pensábamos que si bien tenía que responder, esa carta no sería pública. Además, la franqueza con la contesta a las preguntas es sorprendente porque tradicionalmente Apple no da tantas explicaciones. Incluso hemos descubierto algunas cosas que te desmenuzaremos en este artículo, junto a otras que nos pueden parecer bastante dudosas y criticables.

La nota de prensa empieza como todas las aburridas notas de prensa, presentando el iPhone y la App Store para quién no tenga ni idea de qué se está hablando. Sin embargo dejan escapar algunos datos, como que Apple es, por contrato, libre de incluir las aplicaciones que quiera sin temor a represalias con AT&T, algo que veremos que no es del todo cierto. Otro dato interesante es que el 95% de las aplicaciones se aprueban en menos de 14 días, otro dato que tendría que probar Apple para creérmelo, no puede ser que todas las aplicaciones interesantes estén en ese 5% restante.

La primera pregunta de la FCC pedía explicaciones de por qué decidieron rechazar a Google Voice y cuántas aplicaciones similares han rechazado. A lo que Apple contesta que es mentira, que no ha rechazado ninguna aplicación de Google Voice, y que en realidad es que todavía están en proceso de revisión. Señores, ya no estamos hablando de 14 días sino de meses desde que Google la envió para revisión, y tampoco explica por qué las otras aplicaciones de terceros ya aprobadas y disponibles para descargar las echaron para atrás semanas después.

Independientemente de que esté oficialmente rechazada o en proceso de revisión, la razón principal que esgrime Apple para no aprobarla todavía es que reemplaza una funcionalidad básica, la del teléfono. Y, claro, que Apple ha gastado mucho tiempo en hacer una interfaz para acceder a los correos de voz y sms para que Google venga y cree una aplicación para reemplazar esa experiencia de usuario. Además, todos los contactos de la agenda son transferidos a los servidores de Google, y Apple no tiene ninguna seguridad en que esos datos se usarán de manera apropiada.

De entre todas las razones que están en los términos de uso la más polémica es esta, la de reemplazar funcionalidades básicas del teléfono. Porque es ridículo, estúpido y potencialmente ilegal por dañar la competencia. Agravado además por el uso desigual de esta regla, porque todos sabemos que existen aplicaciones que manejan los contactos de la agenda o que reemplazan funcionalidad básica como hacer llamadas por VoIP, enviar SMS y MMS.

GV Mobile

Los rechazos al resto de aplicaciones (GVDialer, VoiceCentral y GV Mobile) también están causados por estas razones. Al final de la respuesta Apple decide recochinearse un poco y explicar algo que nadie sabía: Google Voice es libre de ofrecerse en una página web o en otros móviles. ¡Menos mal, ya que creía que Apple iba a bloquear una web o aplicaciones en otros móviles! Además, lo dejan muy clarito: si no te gusta la AppStore te vas a la competencia.

La segunda pregunta de la FCC es la que más problemas puede ocasionar a Apple, ya que pide explicaciones sobre si AT&T tuvo voto en el rechazo de Google Voice. Apple responde concisamente y tajantemente: no tiene ningún poder ni siquiera derecho a ser consultada, ni tampoco existe un contrato o acuerdo para hacerlo. Pero un momento porque…

...la respuesta a la tercera pregunta de la FCC matiza lo anterior, al ser preguntada si AT&T tiene algún poder en general o en casos particulares en el proceso de admisión de una aplicación. Apple vuelve a contestar que ellos son los responsables de todo, pero aclara varios términos de su contrato con AT&T. Según ese contrato, Apple se compromete a no dejar pasar ninguna aplicación que utilice la red telefónica para mantener sesiones VoIP sin el permiso explícito de la operadora. Esto se amplía a otros servicios que puedan sobrecargar la red y que estén explicitados en los términos de servicio de AT&T, como por ejemplo recibir una señal de televisión.

Aquí hay que hacer una parada y digerir lo anterior, probablemente lo más polémico de toda la carta. Al contrario que defendían anteriormente, sí que actúan como policías de AT&T, y sí que restringen aplicaciones por razones contractuales. Aunque no sea por orden directa de la operadora en cada caso, Apple se autolimita y rechaza aplicaciones simplemente porque a AT&T no le vienen bien. Y, para más inri, Google Voice no incumple ninguno de los términos de servicios de AT&T, porque no es VoIP y las llamadas no se realizan sobre la red de datos sino sobre la de voz.

La cuarta pregunta de la FCC buscaba las razones para que se aprobasen aplicaciones VoIP pero no Google Voice. Apple aclara que no están esgrimiendo que la aplicación de Google sea VoIP porque, simplemente, no saben si lo es. Y que otras aplicaciones que sí son VoIP, como Skype, han sido aceptadas porque por requerimientos de Apple no funcionan sobre 3G, solo sobre WiFi.

La quinta pregunta de la FCC estaba destinada a saber qué aplicaciones han sido rechazadas y si los usuarios/empresas saben por qué se rechaza una aplicación en la AppStore. Apple responde que han rechazado muchas, normalmente por encontrar severos bugs, por ser de baja calidad, por ser un peligro para la privacidad de sus usuarios, por tener contenido inapropiado, por degradar la experiencia de usuario del iPhone o por usar APIs o protocolos privados.

AppStore

Estas limitaciones se encuentran recogidas en el contrato que firman los desarrolladores, y además son provistos de ejemplos de buenas prácticas para ayudar a la creación de software para su plataforma. Si alguna aplicación es rechazada, Apple intenta dar toda la información posible al desarrollador para que corrija esa aplicación. Este última frase personalmente me parece muy dudosa, ya que muchos de los desarrolladores que han visto cómo Apple rechazada su aplicación se quejan de que Apple responde tarde y de manera muy poco concreta.

La sexta y última pregunta de la FCC planteaba más cuestiones sobre la AppStore, algunas de ellas ya respondidas en otras preguntas. En este punto Apple aprovecha y nos cuenta cómo funciona internamente la AppStore. Una vez que el desarrollador envía la aplicación mediante una interfaz web, el equipo de revisión de aplicaciones de Apple empieza a comprobar cada uno de los puntos que debe cumplir una aplicación. Este equipo está formado por más de 40 empleados a tiempo completo, y cada aplicación es revisada por al menos dos de ellos.

Por encima de ellos Apple tiene una comisión interna de ejecutivos que se reúnen semanalmente para decidir las pautas que debe seguir el proceso de revisión, y para aceptar o no las aplicaciones más polémicas. Algunos datos interesantes son que ese equipo recibe actualmente más de 8500 aplicaciones y actualizaciones cada semana, y de entre ellas solo el 20% son rechazadas por las razones anteriores. Como he dicho antes, al rechazarla el desarrollador recibe datos adicionales que le permitan arreglar su aplicación para volver a enviarla.

En total llevan revisadas más de 200.000 aplicaciones y actualizaciones en poco más de un año, un número enorme que plantea algunas dudas. ¿Qué nivel de detalle tiene el proceso de revisión? Con ese volumen la mayoría de aplicaciones serán revisadas por encima, algo ya criticado por fuentes anónimas. Este proceso al ser humano no es fácilmente escalable y probablemente cada vez más veamos cómo se retrasa la aceptación de aplicaciones.

Concluyendo esta entrada, no puedo dejar de decir que la solución a este problema es muy sencilla: permitir un proceso alternativo y legal de instalación de aplicaciones. Lo ideal serían repositorios externos no controlados por Apple y por tanto sin las garantías que provee Apple, pero es poco probable que lo hagan. No deja de ser bastante triste que para desarrollar en una plataforma de estas características haya que pagar la licencia de desarrollador para que luego la distribución de aplicaciones esté monopolizada de esta manera.

Enlace | Nota de prensa de Apple