lunes, 22 de octubre de 2007

Un traidor se confiesa

por Javier Pastor

Robert Anderson - un joven hacker que formó parte del famoso tracker TorrentSpy - cayó en las redes de la MPAA, que le prometió fama, fortuna y dinero si delataba a sus compañeros y ofrecía pruebas de la ilegalidad de esta red.

El artículo lo encontramos en exclusiva en Wired, donde cuentan la historia de este joven que traicionó a sus ex-colegas de TorrentSpy por las promesas de la Motion Pictures Association of America, el organismo que trata de evitar el pirateo de los últimos estrenos en cine y DVD.
“Necesitamos a alguien como tú. Te daríamos un trabajo muy bien pagado, una casa, un coche, todo lo que necesites… si nos ayudas a salvar a Hollywood podrás convertirte en alguien rico y poderoso”

Ese fue el mensaje de la MPAA a Robertson, que aceptó la oferta, lo que hizo que le pagaran 15.000 dólares para revelar información confidencial sobre TorrentSpy que luego fue utilizada en la demanda de la MPAA contra TorrentSpy en Los Angeles. De hecho, también es la base de una demanda del fundador de TorrentSpy Justin Bunnell contra la MPAA, ya que este afirma que esa información fue obtenida de forma ilegal.

En el artículo se señala que sí pagaron a Anderson para conseguir esos datos, pero no sabían que los hubiese robado. De hecho, Anderson logró acceso al servidor de TorrentSpy de forma ilegal - o eso cuenta - al lograr ‘adivinar’ la contraseña de acceso tras unos cuantos accesos. Poco después configuró el sistema para que de cuando en cuando se filtrasen ciertas informaciones a la MPAA.

Todo un escándalo. Más detalles en el artículo original.

Fuente: http://www.theinquirer.es/2007/10/22/el_hacker_traidor_se_confiesa.html